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martes, 5 de octubre de 2010

MEDIDAS ADECUADAS


"Aunque no se trate más que de una cebolla, ofrécela con gracia". (Prov.chino)

"El Ayuntamiento de Alicante obliga a los locales cerrados a retirar sus rótulos y adecentar las fachadas" así reza la noticia, y yo desde aquí la aplaudo. Es una una medida adecuada, acertada y que hará mucho bien a nuestra ciudad.
Con la medida que pone en marcha el Departamento de Imagen Urbana se obliga a los propietarios a mantener en condiciones la fachada, cornisas y cualquier otro elemento deteriorado que pueda suponer un riesgo para los peatones así como a retirar los rótulos.
Las medidas que se pretenden llevar a cabo como es lógico también se llevan a cabo en los solares, pues ya ha abierto cerca de 600 expedientes a los propietarios de parcelas en lo que va de año para obligarles a limpiarlos, vallarlos y, en algunos casos, desratizarlos. Cabe destacar las denuncias de las que he sido testigo en la página de Facebock de nuestra Alcaldesa, donde algunos vecinos se quejaban del estado de abandono de estos asi como del peligro que supone vivir cerca por las ratas y demás "animalitos". La mayor parte de los solares descuidados se encuentran en zonas de expansión urbanística, como el entorno de la Playa de San Juan o la Albufereta, así como la Gran Vía y sus calles adyacentes. Baste pasear por algunas de estas zonas para observar que el estado de abandono es tal que en muchos casos hace peligroso el vivir cerca de estos como decia antes, al haberse convertido en algo más parecido a un zoo (por los animales que de ahí pueden salir) que de una zona habitada.
Repito buena medida que todos agradeceremos con permiso de algún menfotista.

martes, 17 de agosto de 2010

IDEAS CREATIVAS





"Todas las cosas adquieren importancia para nosotros en cuanto nos damos cuenta de que existen". (André Gidé)

Ayer Martes, paseando por la Playa de San Juan con mi familia me llamo la atención la idea que ha tenido el propietario de uno de los locales que por allí se encuentran. La mencionada idea no es ni más ni menos que situar frente a su local (en el paseo) a dos amables y simpáticas jovencitas con una serie de caballetes de pintura donde los niños pueden pintar una serie de laminas que eligen a su gusto. Además se les proporcionan, como es lógico, sus pinceles, pinturas, delantal, etc.. Es asombroso como se entretienen las criaturas mientras sus "papas" cenan tranquilamente. Indicar que por lo que observe, la oferta no sólo es para clientes del Restaurante sino que además cualquiera puede utilizar este "servicio" por tanto sólo 2 0 3 euros según la lamina elegida por el niñ@. En fin, me parece una muy buena idea, que alegra un poco el paisaje del paseo con la imagen habitual de los "negritos" y "sudamericanos" corriendo (cuando ven aparecer a la policia) de un lado para otro montando y desmontando sus "puestecillos" de bolsos y juguetes respectivamente.
En estos tiempos convulsos en que muchos empresarios de la hostelería se quejan de la mala situación económica, de la bajada en las ventas, la escasa demanda, subida de impuestos, me parece que la manera de plantar cara a la misma es a través de creatividad e ingenio y de pequeños gestos como estos. Lástima que no cunda el ejemplo.

martes, 29 de junio de 2010

MÁS VIGILANCIA EN NUESTRAS PLAYAS


Hoy leo en la prensa local (versión digitlal) con satisfacción que las playas del Postiguet, Albufereta, Urbanova, San Juan y Tabarca van a contar desde este mismo dia y hasta el 5/12 del mes de Septiembre de dos agentes de policia local para la vigilancia y control de estas.
Estos agentes van a estar presentes en un horario de 10:00 a 20:00 horas cuestión que a buen seguro tranquilizara a las personas de bien, tanto nativos así como visitantes.
Según se puede leer en está noticia, estos agentes (para alegría de todos) no solo van a vigilar en la playa para prevenir robos, etc, sino que además prestarán labores de auxilio tanto en arena así como en paseos, junto con tareas de salvamento. Una de las cuestiones que igual no gusta a algún “menfostista” es que se va a perseguir especialmente a los “vendedores ambulantes” “gorrillas” y otras actividades molestas para los usuarios de estás playas. Lo lamento por ellos, pero a mi esto me gusta especialmente.
Lo dicho GRAN NOTICIA

domingo, 30 de mayo de 2010

LOS CHIRINGUITOS DE LA PLAYA


En Septiembre del año 2005 derribaron el restaurante "El Chiringuito" en la Avda. de Niza de la Playa de San Juan para acometer las obras de remodelación del primer tramo del actual paseo. Lo sentí mucho por mi viejo amigo "Javi" su propietario y por que, cuando paso por allí, aún hecho en falta ver ese restaurante que formaba ya parte de nuestro particular imaginario, a pesar, de lo bien que ha quedado el paseo (dicho sea de paso).
Esto me ha venido a la mente al leer una noticia en la prensa sobre estos chiringuitos de la playa de San Juan que comienzan su última temporada alta a la espera de la remodelación de los mismos.
Actualmente estamos cerca de ver, ahora no desaparción, pero si una demolición de los siete restaurantes actuales así como una concesión de licencia a cinco nuevos locales.Todo ello para adaptarlos a la nueva normativa que dice que estos restaurantes deben tener 150 metros cuadrados: 50 serán para la terraza y 100 para la zona cubierta. Además cada local estará separado entre sí por 200 metros.
No discutiré el progreso aquí ni ahora, pero uno siente un poco de pena (ya se sabe el tiempo "se queda") ver como cambian las postales de nuestra, memoria, y que al igual que en este caso, tantos otros vayan desapareciendo por así decirlo, partes de uno mismo. Ya se que añorar el pasado es correr tras el viento, pero asumo "la cruz".

sábado, 6 de marzo de 2010

DE NUEVO EL VANDALISMO URBANO


De nuevo volvemos a las andadas con el tema del vandalismo urbano en nuestra ciudad. Ahora le ha tocado el turno a los farolillos que alumbran el recorrido del TRAM entre las Playas de San Juan y Muchavista, donde los descerebrados de siempre (u otros) se han dedicado a destrozar estos elementos urbanos que por lo visto les molestaban.

Entre sus "obras" los mencionados vándalos se han cargado la mayoría de farolillos (son un total de 300), y los que no han destrozado dejando incluso los cables fuera, los han dejado inservibles.

En este caso el coste para las arcas municipales será de 9000 euros, ya que el Ayuntamiento es el encargado del mantenimiento de estos.

Cabe recordar como ya he hecho en otros artículos, que estos "actos" nos cuestan a todos nosotros más de un millón de euros todos los años, por consiguiente no cabe añadir más que la única solución inmediata a falta de otras más a largo plazo, redunda en MÁS VIGILANCIA en esas zonas donde se producen mayor numero de delitos contra los espacios públicos. Parece (perdón por el análisis aparentemente simplista del asunto) por tanto, algo claro. Si nos encontramos con una zona donde no suceden los actos como este y otros similares, ¿porque lo disponer una rotación más amplia de agentes patrullando por la misma?Eso como todos sabemos, disuade a los que tengan previsto hacer "trabajitos" como el de los farolillos.
Repito, solo existen dos soluciones para combatir esto, la médica para tratar las patologias de estos enfermos y la reestrictiva (policial), la tercera via es la educación, pero en este caso ya es tarde y si nos ponemos metas a largo plazo, es cuando a los politicos, no nos engañemos, se la "repanfinfla" (no me pregunten que significa esto).

Para acabar, un apunte, puestos a plantearnos más vigilancia policial, en la zona de playas (Albufereta y Playa de San Juan) es donde el numero de actos vandálicos está teniendo más incidencia en los últimos tiempos (visitar hemerotecas de cualquier diario local), por tanto,si está cuestión se cumple, será a buen seguro agradecida por el 100% de los vecinos de la zona.
Otro apunte para los politicos, esto último da votos, no lo olviden que queda poco para su fiesta, esto es la elecciones.

lunes, 8 de febrero de 2010

LA ÚNICA Y VERDADERA HISTORIA DE LA PLAYA DE SAN JUAN


Hasta finales del siglo XIX, los 50.000 habitantes del antiguo Alicante apenas
conocían la Playa de San Juan. Era un lugar inédito, ancho y largo, donde las
dunas de arena y su vegetación eran las dueñas y señoras. Eventualmente,
algún campesino de la zona osaba atravesar el mar de arena y acercarse al
otro mar, el Mediterráneo, quizá equipado con una rudimentaria caña de
pescar que le proporcionaba un suculento aperitivo.
Ese desconocido lugar podía sentirse orgulloso de proporcionar al eventual
"aventurero" un paisaje tan idílico como extraño, una generosa perspectiva
sin obstáculos visuales: desde la Torre del Faro de Huertas hasta la vega
alicantina: (Condomina, Santa Faz, Benimagrell...); el opulento verde de la
Huerta, con sus torres de defensa y haciendas señoriales. Desde la orilla de la
Playa de San Juan no era extraño divisar las fincas Ansaldo, Ruiz, San
Antonio, Moñinos..., todas ellas con sus torres preparadas para hacer frente a
los corsarios africanos.
Sólo un día al año, en la festividad de San Jaime, el panorama cambiaba por
completo. La playa se llenaba "de seres arriesgados", como decían las
personas mayores, de barracas construidas a base de palos y esteras, y muy
separadas entre sí "para evitar mirones". Entonces, las mujeres se cambiaban
sus trajes por otros de baño, largos hasta los tobillos, con blusón azul y tela
de saco, y se adentraban en las cálidas aguas del Mediterráneo.... Pero no
mucho, por si acaso.
Nadie recuerda cuándo comenzó esta costumbre; pero lo cierto es que una
vez al año, los huertanos acudían en masa a la Playa de San Juan. Podemos
imaginarnos los preparativos de la víspera: “No olvides la paloma” “¿Has
cargado el jamón?” “Yo ya he metido en el carro el colchón y la garrafa del
vino”. Para el huertano, entre sus provisiones no podía faltar el aceite, las
madalenas para el desayuno, los embutidos, la leña y el agua potable.
Siempre se intentaba la pesca para conseguir el fondo de un caldero. No
obstante, las mujeres (no muy confiadas en las habilidades masculinas)
habían traído en el carro por si acaso la fritanguera de tomate, pimientos y
caragols para la paella. Y junto a ella, nunca faltaba el meló, y claro, el tinto,
el vino tintorro elaborado en las pedanías rurales de la Condomina y
Fabraquer, vino de 18 grados que te hacía crecer pelo en el pecho.
Terminado el baño humano, se iniciaba otro baño: el de las bestias que
habían arrastrado las decenas de carros. La mula era llevada al mar hasta
alcanzar el banco de arena por el jefe de la familia, también en traje playero
(pantalón de cotoné, azul y rayado en blanco). El baño de las caballerías
alcanzaba tal importancia numérica, que se asegura pasaban de mil las que
se adentraban hasta la barra gozosamente.
Pero un buen día, el progreso hizo desaparecer los carros de mulas y los
convirtió en arcaicos coches mecánicos. Los caminos a la playa se mejoraron
y apareció el ferrocarril. Sí, fue en el año 1911 cuando se inauguró el "trenet"
de La Marina, que enlazaría la capital con Villajoyosa.
Para colmo, el Consistorio de Alicante comenzó a recibir peticiones de
licencias de obra; habían llegado los poderosos industriales textiles de Alcoy
y zapateros de Elda, con la idea de levantar muchos chalets blancos en la
línea de la playa. Así nacieron los palacetes de la zona playera, con el cenador
al aire libre, la pista de "tenis", la vivienda para su servidumbre y la cochera
para el Hispano-Suiza.
Apenas cuatro años después, en 1915, la playa ya estaba totalmente
descubierta: más de 100 chalets particulares en la franja costera y un lugar
de reclamo para gran parte de los ciudadanos.
El Ayuntamiento recibió en 1926 una atractiva propuesta (acompañada de
planos, memoria, etc...) para construir un Hotel-Balneario, presupuestado en
dos millones de pesetas. Se designó una comisión para estudiar el proyecto,
en la que se encontraba, entre otros, D. Juan Vidal Ramos. Tras el estudio, el
alud de escritos, estudios financieros, y el tiempo (mucho tiempo), se llegó a
1931. Aquella fecha y aquellas elecciones municipales con la República,
marginó muchos proyectos buenos y malos, entre los que se quedaría el
Hotel.
Con la llegada de la República, el alcalde D. Lorenzo Carbonell Santacruz
desarrolló un plan mucho mayor (y ambicioso) para la Playa de San Juan. Su
desarrollo fue el siguiente:
-19 de Agosto de 1932: Se aprueba un proyecto para instalar un Hotel
Municipal, Balnearios, viviendas, bosques y jardines, y medios para
comunicar la playa con la capital
-27 de enero de 1933: Indalecio Prieto, Ministro de Obras Públicas, presenta
en las Cortes un proyecto para fomentar el turismo en la playa de San Juan
"magnífica en su extensión y soberbia para el reposo".
-9 de marzo de 1933: Manuel Azaña, jefe del Gobierno, dispara el primer
barreno para construir la carretera hacia la Playa.
-7 de julio de 1933: Se acuerda construir la Ciudad Satélite, con Club de Golf,
campos de deportes, aeropuerto con base para hidroaviones y pista de
aterrizaje para aviones convencionales.
Además, se convocó un concurso nacional de anteproyectos, dotado con
25.000 pesetas, que ganó el arquitecto Pedro Muguruza. Su propuesta, de 59
folios mecanografiados por una sola cara a dos espacios, era ambiciosa.
"Multitud de veces he recorrido toda su vega, toda su playa; los altibajos que
ponen un matiz de cambiantes en la fisonomía del contorno; cada lugar
pelado, desierto o salvaje, era para mí un recuerdo de puntos de otros países
peor dotados, convertidos en mansiones principescas, en zonas de recreo,
campos de deportes, focos de atracción y ejemplos de vida pacífica..."
En 1933, Alicante contaba con 75.000 habitantes y un presupuesto municipal
de 4.500.000 pesetas. La oferta hotelera de la capital incluía el Palace, Reina
Victoria, Samper, La Unión, Pastor, Noguera, Inglés y La Balseta, más una
docena de pensiones o posadas.
Proyecto de Muguruza
El proyecto contemplaba, entre otras cosas, focos deportivos, piscinas de
natación, embarcadero, casinos, teléfonos y correos, aeropuerto, etc.. Dos de
sus tres hoteles serían para el gran turismo, mientras que el tercero sería
para el turismo modesto y popular.
Respecto a los hoteles "caros", uno estaría junto al mar, con buena
comunicación con el aeropuerto, anclaje de canoas, playa propia, 120
habitaciones y campo de golf; el segundo, estaría en una zona aislada, rural,
en plena naturaleza y alejado del bullicio.
Por su parte, el hotel "barato" dispondría 300 habitaciones, lo que
"supondría un desfile de 8 o 10 mil turistas, calculando una estancia media de
10 días (...) Sería netamente popular y enquistado en las costumbres locales,
adecuado a la formación de familias y turistas vulgares, paseantes o curiosos,
nadadores asiduos o aficionados al gimnasio".
Toda esta documentación, hoy utópica, se encuentra en la "Memoria general
del anteproyecto de urbanización de la Playa de San Juan", de Pedro
Muguruza Otaño. Todo pertenece a una historia de algo que fue
detenidamente estudiado, planeado con entusiasmo, proyectado con
ilusión... Una alegoría sobre la felicidad fabulosa de algo que pudo ser y no
fue. ¡Como siempre ha ocurrido en la terreta!
A pesar de que el proyecto de Muguruza hubiera significado la construcción
de una ciudad nueva para el turismo como no existía en aquel momento en
ningún otro lugar del Mediterráneo, una iniciativa con muchos años de
adelanto sobre la moderna concepción de los destinos turísticos, y con
dotaciones de las que aún hoy, sesenta y cinco años después, todavía carecen
estas playas, llegó la terrible Guerra Civil.
Las autoridades franquistas gobernantes después de la contienda,
eliminaron el proyecto, ya que la consideraron como un ejemplo de las ideas
urbanísticas y de la concepción de ciudad del régimen republicano. En otras
palabras, "olía a rojo".
Por eso, para eludir las restricciones del Plan Muguruza respecto a
alineaciones, se segregaron del mismo tanto La Albufereta (donde triunfaría
el colosal ismo) como la parte de la Playa de San Juan perteneciente al
término de El Campello, a la que se denominó Muchavista, para dejarla fuera
de aquel ordenamiento global. El resto del proyecto se echaría abajo a base
de tolerar un altísimo volumen edificado, de infracciones urbanísticas
constantes y de pequeños polígonos inconexos, carentes de cualquier
infraestructura mínima. En definitiva, se pasó de un plan identificado con el
urbanismo de mayor futuro de su tiempo, a una no-planificación capaz de
deteriorar hasta límites increíbles la gran extensión de suelo vinculado a las
playas de la Albufereta, San Juan y Muchavista.
(Autor: j.j. Amores-Alicante Vivo)