
Cuando uno entre tanta y tanta noticia en prensa se detiene en los casos de delicuencia en su ciudad no deja de quedar perplejo, ya que en ocasiones la última noticia supera con creces a la anterior en su "estilo" (perdón por la expresión).
Asaltos con violencia y/o asesinatos en viviendas, asesinatos en plena calle, palizas, robos, secuestros, asaltos con extrema violencia a negocios y un largo etc.
Esto que no hace muchos años lo veíamos en la televisión y nos parecía que como ocurría lejos de aquí, no debía preocuparnos, lo tenemos ya en "casa", y lo peor de todo es que poco podemos hacer más allá que desear que no nos toque.
Supongo que estos deben ser los costes de la "globalización" que algunos defendían y defienden. Por supuesto que esto está muy bien, siempre lo he dicho, tan natural es inmigrar como reproducirse, pero quizás se les quedo muy corto el análisis a sus precursores el tema de globalizar la pobreza y la delicuencia en terceros países.
Con lo cual ,estás ordas de delicuentes internacionales cuando caen en países como el nuestro con unas leyes tan permisivas y no tan duras como en otros lugares, campan a su antojo. Desde el caco que roba al descuido (todos hemos visto programas en la TV donde delicuentes de este tipo se mofaban de la policía) que sabe que si no se llega a tal cantidad económica en el robo se considera hurto y solo se considera una falta, hasta el delicuente de "altos vuelos" que sabe que si lo cazan y lo mandan a alguna de nuestras cárceles (a pesar de su masificación, quizás esto justifique ciertas posiciones) se vive relativamente "bien", hace, que se de un terreno abonado para situaciones como las descritas u otras.
Dicho esto, me pregunto para cuando se tomaran en serio nuestras autoridades esta nueva realidad social que empieza a tener a la ciudadania honrada un poco aturdida y descolocada al notar una extraña sensación de abandono en esté particular.



